Más de 300.000 espectadores están viendo Apex Legends en Twitch, Fortnite está en algo más de 100.000. El juego de EA y Respawn Entertainment ha entró con fuerza arrolladora en el mercado de los free to play alcanzando 2.5 millones de usuarios.

Lo que muchos se estarán preguntando es si Epic Games debería estar asustada por el rápido crecimiento del nuevo Battle Royale de moda; aunque a Apex Legends le queda mucho por demostrar para equipararse a Fortnite.

Battle Royale

Empecemos la comparativa por lo esencial, la visión que tienen Apex Legends y Fortnite del género Battle Royale; en este caso es el segundo el que se mantiene más fiel a la idea original que acabó derivando en PUBG, un mapa en el que sobrevivir frente a otros 100 jugadores. Este irá reduciendo su área de juego para obligar a los usuarios a acercarse entre ellos cada vez más.

Apex Legends toma esa idea y la limita en número de jugadores y opciones, sin superar los 60 usuarios simultáneos y obligando a jugar en equipos de tres en vez de permitir la elección. Fortnite cuenta con modo en solitario, por parejas o equipos; además de distintos modos de juego que modifican reglas habituales como tipos de armas permitidas, duelo entre dos equipos de 50 jugadores o el respawn de los caídos en combate.

Experiencia de juego

Apex Legends el que se lleva la palmadita en la espalda en este sentido, las que transmiten las armas del juego de Respawn; son infinitamente mejores que las de Fortnite, el peso de las armas, el daño de las balas y, en general, los inputs que ofrece el juego.

El mismo nivel de calidad ofrece el movimiento del jugador, que pese a no ser todo lo ágil y amplio que Titanfall demostró; sí está mucho más trabajado que el del título de Epic Games, ya sea para escalar salientes, lanzarte por tirolinas o deslizarte por pendientes; en Fortnite, en cambio, han tenido que optar por la inclusión de vehículos para que los paseos por el mapa no se hagan tan pesados.

Multijugador

Entramos en terreno de empate al comparar la experiencia jugando con amigos o en solitario, por un lado Fortnite hace todo lo posible para que puedas disfrutar del juego a tu gusto con una considerable variedad de modos.

Por el otro, Apex Legends ofrece las herramientas necesarias para que jugar en solitario o con extraños nunca sea un problemas. Las acciones contextuales como marcar un punto en el mapa o avisar a los compañeros de un arma que tú no quieres; es tan fácil como apuntar al objetivo que quieres resaltar y pulsar un botón.

Igual de sorprendente es la estabilidad con la que se han mantenido los dos juegos, por mucho que el mérito sea mayor para Fornite por todo el tiempo que ha estado al pie del cañón, su crecimiento ha sido más controlado y, en el caso de su “rival”, ha entrado por todo lo alto con un anuncio y crecimiento de jugadores que ha pasado de 0 a 100 en apenas una tarde.

Novedades en el género

Si nos ponemos a mirar con lupa qué es lo que han contribuido ambos juegos al género del Battle Royale, Fortnite toma la delantera.

A base de construcciones supo diferenciarse de PUBG desde el primer momento; con el paso del tiempo se ha convertido en una de las experiencias interactivas más viralizables de todo internet.

Apex Legends, por otro lado, es un puzle armado a base de copiar buenas ideas que han ido funcionando aquí y allá. Está el Pase de Batalla de Dota2 (y luego Fortnite), los héroes con habilidades de Overwatch, el sistema de modificación de armas de PUBG (de quienes también toman el uso de escudos y cascos, además de todo lo relativo al género), la estética de Borderlands.

Una mezcla en el que hasta el gunfeel y el movimiento está extraído de Titanfall, cosa que se le perdona y critica a partes iguales; primero porque al fin y al cabo el juego es de la misma gente, y segundo porque gran parte de la movilidad que veíamos allí se ha visto reducida.

Sin embargo, es justo reconocer a Apex Legends algunas ideas. Al lanzarte al campo de batalla, un jugador que asegure la unión del equipo, que puedas salvar a tus compañeros incluso después de haber caído de forma definitiva, la movilidad y verticalidad que añaden a la experiencia, conceptos muy interesantes que han demostrado funcionar la mar de bien y que, sin duda alguna, los juegos que vengan detrás intentarán replicar.

El carisma de sus universos y personajes; por último entramos en terreno pantanoso, el más complicado de valorar por estar especialmente atado a los gustos de cada uno.

Entonces…

Como comentábamos, Apex Legends ha aprovechado la estética Titanfall para vestir su juego, pero lo hace mirando a un espejo que refleja más lo intentado y conseguido por Overwatch con la creación de sus personajes que con lo visto hasta la fecha de la saga de robots gigantes, no hace falta decir que, donde Blizzard triunfó con una fuerza desgarradora, Respawn Entertainment cumple y poco más.

Fortnite es otro cantar porque a base de skins y juguetear con todo lo que hoy en día puede convertirse en meme, ha creado una imagen mundialmente reconocible. No sólo por el aspecto de sus personajes, sino también por todos esos bailes que niños y adolescentes replican a diario cuando tienen la oportunidad.

Pero entonces… ¿Apex Legends o Fortnite?

Las próximas semanas, ya alejadas de acuerdos con influencers y streamers que parecen más que evidentes; marcarán el éxito de Apex Legends es algo capaz de mantenerse en el tiempo o está atado a la novedad.

Hasta la fecha Fortnite no sólo no ha mostrado signos de flaqueza; tampoco ha parado de crecer en usuarios y visualizaciones, y ese es un logro dificilísimo.

Razones para que ambos compartan parcela:

Especialmente porque son dos juegos muy complementarios en vez de rivales directos, pero que las cifras que comentábamos al principio vuelvan a darse la vuelta es algo relativamente fácil de prever; quién sabe si dentro de unos meses, cuando Apex Legends se asiente y empiece a mostrar sus cartas con nuevos personajes y opciones, tendrá la oportunidad de pasar por encima de ‘Fortnite’, pero a día de hoy no apostaría por ello por muy buena pinta que tengan sus números.